Tres miradas sencillas para
conocer mejor a quienes nos escuchan
El contenido de nuestra radio
Quienes llevamos adelante una radio conocemos bastante a nuestra audiencia.
Nos escriben, llaman, saludan al locutor, piden un tema, comentan una
noticia o participan de alguna propuesta.
Pero en medio del trabajo cotidiano, toda esa información puede pasar casi
inadvertida.
Tal vez podamos aprovecharla mejor.
No hace falta hacer una gran encuesta. Podemos empezar prestando atención a
tres cosas muy sencillas.
1.
¿Quién está del
otro lado?
Las voces
tienen rostros
Durante una semana podemos mirar los mensajes que llegan a la radio.
¿Quiénes escriben? ¿Desde dónde? ¿Qué están haciendo mientras escuchan?
Tal vez aparezcan comerciantes, gente trabajando, personas que están en su
casa, oyentes que manejan o vecinos que simplemente tienen la radio encendida
mientras hacen sus cosas.
Poco a poco empieza a aparecer algo más interesante que un número: empiezan
a aparecer nuestros oyentes.
2. ¿A qué hora nos escuchan?
La ciudad cambia todo el día.
La audiencia también cambia durante el día.
Quien prende la radio a las siete de la mañana probablemente esté viviendo
un momento diferente de quien la escucha a las dos de la tarde o al regresar a
su casa.
Podemos observar cuándo llegan más mensajes, llamadas o pedidos y quiénes
aparecen en cada horario.
Quizás descubramos que nuestra radio no tiene una sola audiencia
durante todo el día.
Y eso ya nos da una pista interesante para pensar los contenidos.
3.
¿Qué cosas
despiertan interés?
Cuando algo que
salió al aire sigue circulando
Hay temas que pasan por el aire y
otros que provocan una reacción.
Llega un WhatsApp. Alguien llama. Una entrevista genera preguntas. Una
noticia local se comenta. Una publicación se comparte.
Esas pequeñas respuestas nos están diciendo algo.
Podemos empezar a observarlas y preguntarnos: ¿Qué hizo que nuestra
audiencia reaccionara esta vez?
No para hacer solamente aquello que recibe mensajes, sino para conocer un
poco mejor qué cosas importan a quienes nos escuchan.
Conocer un poco más a quienes nos
escuchan.
Durante una semana podemos probar algo muy simple.
Prestar atención a:
·
Quién nos escucha.
·
Cuándo nos escucha.
·
Qué cosas despiertan su interés.
Seguramente no vamos a descubrir toda nuestra audiencia en siete días.
Pero quizás empecemos a mirar de otra manera algo que siempre estuvo
delante nuestro.
Porque conocer mejor a nuestros oyentes también es una manera de acercarnos
a ellos.




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