Los
hábitos técnicos que hacen más confiable una radio FM
Al inicio del día lo único
importante es volver al aire.
La mayoría de los dueños de pequeñas FM conocen esa sensación. Y también
saben que, cuando una radio deja de transmitir, el costo no termina en la
reparación del equipo. También se pierde credibilidad, audiencia y tiempo.
La buena noticia es que muchas de esas situaciones pueden evitarse.
No hace falta un laboratorio, ni instrumentos sofisticados, ni un ingeniero
trabajando todos los días en la emisora.
Hace falta una rutina.
Cinco minutos por día alcanzan.
No hace falta ser ingeniero. Antes de comenzar la programación alcanza con
recorrer la sala técnica:
·
Escuchar los ventiladores.
·
Mirar las luces del UPS.
·
Verificar que la temperatura sea
la habitual.
·
Comprobar que los niveles de
audio no hayan cambiado.
No se trata de buscar una avería.
Se trata de preguntarse:
¿Hoy todo se comporta igual que ayer?
Cuando uno hace eso todos los días, aprende a descubrir las pequeñas
diferencias mucho antes de que aparezcan las grandes fallas.
Después vienen las pequeñas
rutinas.
Hay tareas que no necesitan hacerse todos los días pero se puede reservar
unos minutos por semana.
Por ejemplo:
- limpiar superficialmente la consola con un paño de microfibra.
- revisar que no haya cables dañados o conectores flojos.
- comprobar que el rack permanezca limpio y bien ventilado.
Son trabajos simples, pero que evitan muchos problemas futuros.
Hay otros que se pueden hacer con menos frecuencia: una vez por mes (siempre
el mismo día) conviene dedicar unos minutos más.
- Limpiar filtros y ventiladores
con los equipos apagados.
- Probar el UPS simulando un corte
de energía.
- Aplicar alcohol isopropílico
cuando aparecen ruidos en conectores o potenciómetros.
- Hacer una copia de seguridad del
procesador de audio y del sistema de automatización.
Son tareas que rara vez parecen urgentes.
Hasta el día que hacen falta.
El cuaderno vale más de lo que
parece.
Hay una herramienta que cuesta menos que un cable de audio.
Esa herramienta en el estudio es: una libreta….o una nota en el celular.
Llevar un control escrito es la única
forma de saber si el mantenimiento realmente se hizo.
Después de cada revisión escribir tres cosas.
·
La fecha en la que se controló.
·
Qué se revisó.
·
Y cualquier detalle que haya
llamado la atención.
Nada más.
Con el paso de los meses ese registro empieza a mostrar algo muy valioso,
que son los patrones. Algo que permite darnos cuenta que no es un hecho aislado,
sino que se va repitiendo y conviene prestarle más atención.
Los equipos necesitan
mantenimiento.
Las personas necesitan hábitos.
Con los años descubrí que las radios más confiables no siempre son las que
tienen mejores equipos.
Son las que desarrollaron mejores costumbres.
Porque una radio no se mantiene funcionando gracias a una gran reparación.
Se mantiene funcionando gracias a decenas de pequeñas tareas, que un día
evitan una avería importante.
Y eso tiene mucho más valor que cualquier reparación de emergencia.



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